Prevención

Santander, una ciudad con el médico en casa

Publicado el 12-10-2010 por E&E. Madrid.

Sesenta profesionales integran el servicio médico y de prevención de Santander, un colectivo que trabaja a diario en el bienestar de más de siete mil personas, las que cada día acuden a trabajar en esta ciudad financiera que aloja los servicios centrales de la entidad.

El poeta romano Juvenal vivió entre los siglos I y II. Y probablemente no imaginó que su célebre frase mens sana in corpore sano iba a sobrevivirle tantos años. Muchos, empresas y particulares, han hecho suyo este lema y, en este caso, Santander lo ha convertido en la esencia de su servicio médico y de prevención.

A su Ciudad Financiera, ubicada en la localidad madrileña de Boadilla del Monte, acuden cada día más de 7.000 personas que, además de trabajar en un ambiente saludable (en su entorno hay más de 800 olivos y un campo de golf de 18 hoyos) tienen a su disposición un servicio médico que, desde su puesta en marcha, ha velado por la 'buena forma' de sus empleados. Las instalaciones tienen más de 1.000 metros cuadrados y dispone de un área de prevención y rehabilitación fisioterapeútica que realiza más de 40.000 asistencias anuales con 14 expertos en este ámbito.

Generar buenos hábitos
Agustín Mocoroa, director del servicio médico y de prevención, explica que su principal objetivo se centra en la promoción de la salud y en actividades preventivas: "El cuidado de uno mismo comienza por la alimentación, por eso facilitamos la educación en hábitos alimenticios y tratamos de facilitar el ejercicio físico".Santander ha creado los Rincones saludables, un espacio en los restaurantes donde los empleados pueden conocer el valor nutricional y alimentario de cada uno de los platos que integran la oferta gastronómica en la que existen más de 90 menús diferentes.

"Queremos ser generadores de hábitos alimenticios correctos", dice Mocoroa, quien menciona el centro de formación alimentaria como uno de los lugares para "todos aquellos que deseen conservar su salud y también para aquellas personas que tienen riesgo cardiovascular".
En la edición de este año, la semana Santander eres tú celebró distintas iniciativas deportivas y gastronómicas para promover hábitos cardiovasculares entre sus empleados y familiares. En España, además de carreras y campeonatos de fútbol, baloncesto y padel, se realizó una degustación de menús saludables y se desarrollaron actividades para la prevención de enfermedades relacionadas con la protección solar y el tabaco.

Prevenir antes que curar
Más del 70% de la plantilla de la entidad pasa su revisión médica en el centro, que además dispone de una sala de emergencias para la asistencia de urgencias, un área de prevención oftalmológica (por la que pasan 500 empleados al año), otra de atención bucodental (4.000 asistencias anuales) y una escuela de espalda, a la que cada año asisten 1.500 empleados. En las instalaciones de esta última hay una reproducción exacta del puesto de caja en una sucursal y otra de una posición en oficina donde se trata de corregir malos hábitos posturales. Mocoroa también menciona otras de las actividades destinadas a la promoción de la salud como la campaña antitabaco, un programa de control de sobrepeso -incluye una valoración cardiovascular, analítica completa, un plan dietético, pauta de ejercicio adecuada a cada paciente y un seguimiento de doce meses- y, por último, dos talleres, el de fortalecimiento de suelo pélvico y otro para embarazadas.

Fomentar la práctica deportiva es otro de los objetivos del banco. El complejo deportivo El Sardinero -15.000 metros cuadrados con capacidad para 1.900 usuarios- está abierto desde las siete de la mañana hasta las nueve y media de la noche. Entre las diversas instalaciones se cuenta una piscina de seis calles, cuatro pistas de tenis de césped artificial o un circuito de jogging de 2,5 kilómetros.

Cada empleado que acude al centro tiene que superar un protocolo de bienvenida que consta de tres fases: una entrevista con el coordinador de la sala de fitness, en la que tiene que completar un cuestionario para conocer su estado actual; un entrenador personal donde se le pone al tanto de su plan; y, por último, el empleado puede actualizar su rutina en función de sus objetivos.

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