FORMACIÓN

Puntos a tener en cuenta para elegir escuela de negocios

Publicado el 13-08-2010 por Quique Rodríguez. Madrid.

Muchos profesionales se plantean mejorar su empleabilidad durante la crisis participando en un máster en dirección de empresas en el nuevo curso. Pero antes de enrolarse en un programa hay que meditar bien la elección. No todos ofrecen las mismas oportunidades.

La elección del MBA y la escuela de negocios más adecuada a los intereses profesionales y personales no es una cuestión baladí. Los candidatos deben realizar un exhaustivo análisis del mercado antes de matricularse en uno de los numerosos másteres en dirección de empresas que se ofrecen en nuestro país o fuera de él. Estas son algunos de los elementos más importantes que han de tenerse en cuenta para tomar esta importante decisión.

Contenidos académicos
Aunque aparentemente pueda parecer algo obvio, los contenidos del programa académico deben estar confeccionados de forma clara, precisa y detallada y a disposición del candidato antes de matricularse, detallando su estructura y las asignaturas, aunque se indique que pueda producirse algún cambio al elaborar los horarios de las clases.

Profesorado
La escuela de negocios debe proporcionar con antelación el claustro docente de profesores que impartirá las sesiones, al ser posible con información sobre su preparación académica y trayectoria profesional. Es especialmente interesante conocer la empresa en la que trabaja actualmente y el cargo que ocupa en el caso de los docentes llamados colaboradores o part time, que compaginan las clases con su actividad laboral. No está de más entrar en contacto con alguno de ellos para contrastar la solvencia del máster en cuestión.

No obstante, en algunos centros hay profesores full time, que trabajan únicamente en la escuela, aunque suelen desarrollar tareas de consultoría para mantenerse ligados al día a día de los mercados.

Acreditaciones
Se trata de certificados que conceden algunos organismos internacionales dando fe de la calidad de la formación de la institución. Tres son las más importantes en todo el mundo: Equis, otorgada por la European Foundation for Management Development (EFMD); AMBA, de la británica Association of MBAs; y AACSB, concedida por la estadounidense Association to Advance Collegiate School of Business. Que la escuela tenga al menos una de estas acreditaciones siempre es una garantía, aunque hay varios centros españoles que cuentan con varias de ellas.

Admisiones
La mayor parte de los centros realiza un proceso de selección para admitir en sus programas a los candidatos que lo han solicitado.

Las escuelas estadounidenses y algunas españolas exigen una puntuación mínima en el Graduate Management Admission Test (GMAT), una prueba reconocida en todo el mundo que sirve para cribar a los mejores candidatos; otras ofrecen la alternativa de someterse a un examen propio del centro; y, además, se realizan entrevistas personales a los futuros estudiantes. Algunos centros sólo llevan a cabo esta conversación personal, siendo entonces más asequible la entrada en el programa.

En este sentido, hay que tener en cuenta que la dureza del proceso de selección determina en buena medida la cualificación de los futuros compañeros de clase y, por extensión, la futura satisfacción de los participantes. Todas las instituciones educativas de este tipo suelen poner también como condición indispensable que los participantes tengan un título universitario, aunque en ocasiones se puede salvar si el candidato cuenta a cambio con una sólida experiencia profesional.

Servicios
En principio, las instalaciones no deben ser el elemento principal a la hora de decantarse por una escuela u otra, pero, evidentemente, el espacio físico en el que se desarrollará el programa también es importante. Es aconsejable visitar personalmente el campus o la sede en la que se impartirán las clases. Así se podrá también conocer a algunos responsables del centro o profesores y contrastar de primera mano los servicios que ofrece, como pueden ser una biblioteca de gestión empresarial, el acceso a publicaciones periódicas, aulas de estudio o trabajo en equipo, ordenadores y acceso a Internet, etcétera.

Antiguos alumnos
Son una de las señas de identidad más importantes de toda institución educativa y deben ser tenidos en cuenta a la hora de valorar los centros, pero hay que saber elegir e interpretar sus opiniones. La escuela nos puede proporcionar contactos de antiguos alumnos, que también pueden contactarse en páginas especializadas de la Red.

A la hora de dar el justo peso a su experiencia, habría que relativizar la de aquellos que ocupan puestos de representación en las asociaciones de antiguos alumnos de las propias escuelas porque, lógicamente, no son del todo imparciales. Por contra, tampoco hay que creer literalmente a aquellos que, por no haber tomado una buena decisión, hayan tenido una mala experiencia sólo por motivos personales. Y tampoco son fiables algunas valoraciones que se expresan en los foros de Internet, con autorías normalmente desconocidas gracias al anonimato que proporcionan las herramientas web.

Hay que conocer si la escuela cuenta con asociación de antiguos alumnos que, tras la conclusión del programa, permitirá mantener más viva una red de contactos útiles para su carrera profesional. Es lo que se denomina networking.

Empresas
Es muy indicativo conocer la opinión de responsables de recursos humanos de empresas que expliquen su nivel de colaboración con el centro y su prestigio en el mundo profesional. Si la escuela asegura un periodo de prácticas o un contrato de trabajo al terminar el máster, puede ser muy útil preguntar a estudiantes de anteriores ediciones en qué organizaciones y puestos se colocaron. También conviene preguntar a antiguos alumnos por el funcionamiento de la bolsa de trabajo, que debería ayudarle a encontrar un nuevo empleo tras graduarse en el máster en dirección y administración de empresas.

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