Uno de cuatro españoles no consigue ‘desconectar’ del trabajo en las vacaciones

Publicado el 15-07-2010 por Evelyn Coloma. Madrid

Suena el móvil, llegan los correos y los mensajes por las redes sociales. Hoy es mucho más fácil que las empresas se conecten con sus trabajadores en plenas vacaciones. Y más difícil para ellos dejar de pensar en la oficina.

Un 25% de empleados piensa en su trabajo durante todos sus días de asueto, según un sondeo realizado por Randstad. Los que logran romper temporalmente los vínculos con su empresa, no obstante, tardan unos días en olvidarse de la rutina y empezar a disfrutar las vacaciones. Y el 19% de los entrevistados asegura que necesita de al menos dos semanas para “desconectar”.

En los últimos años, esta situación es cada vez más habitual entre los empleados, debido en parte a su afán de convertirse en piezas imprescindibles dentro de su organización. Además, antes de la crisis el contacto con las empresas durante el tiempo de vacaciones no era muy relevante; sobre todo en España, un país tradicional en este aspecto, donde muchas empresas reducen voluntariamente su producción al ser concientes de los cambios en las actividades de consumo.

Además, otro aspecto llamativo del informe es que los extranjeros se liberan de las obligaciones fuera de la oficina con más facilidad que los nacionales. El 84% de los foráneos consultados por Randstad afirma “desconectar” por completo en vacaciones, frente al 74% de los españoles.

Sin embargo, el factor más importante que mantiene activa la relación laboral en los días de descanso es el auge de las nuevas tecnologías. El 70% de los más de 1.000 trabajadores participantes en el estudio de Randstad reconoce que se comunica con su empresa durante las vacaciones por teléfono; el 21% por e-mail y el 9% prefieren otros medios.

Los jóvenes olvidan la oficina
El informe señala que entre los trabajadores de 16 a 25 años un 83% logra “desconectar” completamente con sus obligaciones laborales durante las vacaciones. La comunicación con el empleador es más frecuente entre los empleados jóvenes con menor formación académica, uno de los sectores más afectados por el paro.

En la franja de los 25 a los 30 años, el 78% de los entrevistados afirma que no piensa en su trabajo todo el tiempo, aunque el 38% reconoce que mantiene el contacto con su compañía principalmente por teléfono. A diferencia de los más jóvenes, este grupo de trabajadores se siente más vinculado con su compañía cuanto mayor es su formación. Esto se debe a la inseguridad del empleo en los primeros años de una trayectoria profesional.

Entre los 30 y 44 años, los trabajadores se mantienen cerca a la media del estudio: el 33% de los consultados no consigue descansar por completo en las vacaciones por la presión del trabajo. En cambio, entre los 45 y 65 años, sólo el 18% de los trabajadores reconoce tener problemas para desvincularse de su trabajo.

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