la sentencia

El cálculo de la pensión de jubilación cuando se ha cotizado en varios países

Publicado el 31-05-2010 por José María Carpena, abogado.

Se resuelve el caso de una profesional que dejó España para trabajar en Suiza. Cuando solicitó su prestación después de retirarse y una vez de vuelta a nuestro país, la Seguridad Social le concedió un importe con el no estaba conforme.

La trabajadora tenía reconocida una pensión de jubilación por importe de 446,93 euros mensuales. Debido a su estancia fuera de España se le abonaba un porcentaje del 92%, lo que suponía una cuantía de 292,92 euros mensuales, tras aplicar una pro rata temporis del 71,24% a cargo de la Seguridad Social española. El resto era a cargo del Estado suizo. La trabajadora cotizó en nuestro país un total de 4.894 días más 292 de cuota, de los cuales 2.893 correspondían al régimen general de la Seguridad Social. Asimismo, acreditaba 2.983 jornadas cotizadas en el país centroeuropeo.

Para el cálculo de la pensión, el Instituto Nacional de la Seguridad Social español tuvo en cuenta las bases de cotización correspondientes al período comprendido entre el 1 de abril de 1991 y el 31 de marzo de 2006, computando una base de cotización cero, en los períodos en que no hubo obligación de cotizar por encontrarse en Suiza. La trabajadora no estaba de acuerdo con que se entendiera como cotización cero el tiempo en que estuvo en el extranjero, puesto que según su tesis, en vez de un importe de 446,93 euros, la pensión debía ser de 499,06 euros mensuales, resultado de completar con bases mínimas los mencionados períodos en los que no hubo obligación de cotizar.

El Tribunal Supremo analizó el supuesto desde la perspectiva de la igualdad y entendió que no cabe aplicar una diferencia de trato a las cotizaciones realizadas en Suiza y en España, puesto que sería contrario al Derecho comunitario.

El principio igualdad de trato que preside la construcción del Derecho europeo tiene como razón esencial que ningún trabajador se vea discriminado por el hecho de haber ejercido la libertad básica de circulación intracomunitaria, discriminación que se produciría si las cotizaciones en Suiza se valoraran de otra forma que no fuera como en el régimen general y común español, cuando fueron hechas en el régimen común suizo.

El Tribunal Supremo dio la razón a la trabajadora y estableció que el importe de la pensión de jubilación reconocida debe calcularse tomando en consideración las bases mínimas de cotización correspondientes a los períodos durante los que no tenía obligación de cotizar, y no computando una base de cotización cero, con el perjuicio que ello implica al calcular el importe de la pensión de jubilación.

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