Tendencias

De los 'funemployed' a los emprendedores en red

Publicado el 19-03-2010 por Tino Fernández. Madrid

Algunos aprovechan el desempleo para un peculiar 'carpe diem'. Otros utilizan las redes sociales para un nuevo emprendimiento en el que cambia la relación con el empleador y ya no se trata sólo de buscar el mejor trabajo, sino incluso de crear el propio empleo.

Son jóvenes de entre 20 y 30 años, generalmente solteros y sin demasiadas cargas personales, que han sido despedidos de sus trabajos o que se han ido voluntariamente, obteniendo indemnizaciones que les permiten una curiosa "nueva vida". Eso les otorga la condición de "funemployed" ("fun", diversión y "unemployed", desempleado), una nueva tribu que saca provecho de estar sin trabajo para disponer de un tiempo que les permite hacer lo que antes les resultaba imposible. Muchos aseguran que esta situación ha dado a los funemployed una nueva perspectiva y un tiempo del que antes no disponían. Pero, ¿para qué?

Los expertos explican que la tendencia tiene que ver con una reacción contra las "compañías tradicionales", aquellas que han despedido a sus padres y abuelos y que mantienen unas fórmulas y entornos de trabajo típicos del mundo laboral que describen las viñetas de Dilbert: empleados que sufren a jefes tóxicos e incompetentes, compañeros detestables, horarios y reuniones interminables, funciones deprimentes, o nula proyección profesional...

Esteban Magro, socio director de McCormick y Asociados (@McCormickyAs), coincide en que el síntoma de los "funemployed" "responde a una nueva revisión de la relación personal con el trabajo y con los empleadores". Cada vez más gente se pregunta si el empleo estable es lo mejor, e incluso la experiencia del paro resulta tan permanente que hay quien decide vivir de otra forma esta situación.

En esta nueva relación con las compañías y los empleadores hay quien, como los "funemployed", dedica todo su tiempo a un particular "carpe diem".

Otros, más partidarios del emprendimiento, se apoyan en las posibilidades que ofrecen las redes sociales para crear cierta marca personal y una presencia que pueda llevarles a encontrar un trabajo, o incluso a crear su propio empleo. Magro califica las redes sociales como "fuente de información para el emprendimiento", y añade que con ayuda de éstas se desarrollan proyectos que pueden llevar a fracasos, pero con coste cero. Juan Carrión (@jano20), socio director de Innopersonas, coincide en que "las redes sociales son un gran escaparate de gente que contacta en busca de oportunidades, y su presencia en ellas supone una inversión en tiempo".

Nuevo impulso
En esta frontera entre los que sólo pretenden pasar el rato lo mejor posible y quienes empiezan a gestionar su propio futuro a través de las redes sociales se mueve una variada tipología de gente que va del "funemployed" al emprendedor en red.

Esteban Magro advierte que "se acabó la carrera pasiva, y la fidelidad con el empleador tradicional, por lo que muchos se plantean estar permanentemente en el mercado". Magro insiste en que "la verdadera ocupación estable es buscarse la vida", y asegura que "hemos pasado de la sociedad de los empleos a la de los trabajos. La vida profesional, o se la gestiona uno mismo, o nadie se ocupa de ello. En esa revisión general del trabajo aparecen la marca personal y los gestores de la propia vida laboral".

José Miguel Bolívar (@jmbolivar), director de RRHH para España y Portugal de Life Technologies, afirma que "el responsable del desarrollo profesional es, antes que nadie, el propio empleado", y recuerda que en redes como Twitter "hay mucha gente con un proyecto propio", aunque esta presencia en las redes sociales resulta más difícil para aquellos que trabajan en sectores más tradicionales, donde directivos y jefes no ven con buenos ojos que sus equipos mantengan este tipo de actividad.

La tipología se completa con aquellos que, desde un trabajo, impulsan su marca personal y su presencia en las redes sociales. La nueva relación entre empleados y empleadores puede llevar a que los primeros se dediquen a un "márketing personal excesivo". Esteban Magro advierte que las acciones de marca personal tienen algunos límites y peligros, porque "hay que saber en qué mercados y sectores es hoy prudente crearse una marca, ya que en determinados casos puede resultar casi un suicidio profesional. Hoy cabe desarrollar estas experiencias en sectores como la comunicación, márketing o las TIC. En otros aún persisten mentalidades opuestas en empleadores y directivos".

Por su parte Juan Carrión añade que hay un número creciente de gente dedicada a cultivar la marca personal junto con la de su empresa, y considera imparable el hecho de que los empleados cuenten de manera generalizada con blogs como apoyo a la propia organización. En este sentido Millán Berzosa (@mberzosa), dircom y community manager de Ideas4all, explica que hay firmas que saben explotar esa relación de confianza mutua entre empleado y empleador, involucrando a aquellos como si fuera su propia empresa. "En determinados trabajos es posible generar notoriedad incluso para la propia compañía, y buscar prescriptores".

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