MERCADO LABORAL

El futuro pasa por la educación superior

Publicado el 23-02-2010 por Quique Rodríguez. Madrid

En tiempos tan difíciles para el empleo la formación se ha convertido en una carta imprescindible que todo profesional tiene que saber jugar. Pero, cuando pase la crisis, la competitividad del mercado seguirá exigiendo a los trabajadores una constante superación personal.

"La educación es uno de los pilares fundamentales del progreso económico de los países y de sus habitantes. Particularmente, es necesaria para que la sociedad se beneficie de los avances tecnológicos y científicos, así como para la generación de los mismos". Así comienza un estudio que la escuela de negocios EAE Business School, perteneciente al Grupo Planeta, hará público próximamente y que analiza los efectos del nivel educativo de los trabajadores de nuestro país sobre su empleabilidad, y los desajustes respecto de las necesidades del mercado laboral.

Según esta investigación, coordinada por el profesor Mario González, una vez más se pone de manifiesto que "la relación entre niveles de educación y empleabilidad es apreciable en el caso de España, en todas las comunidades autónomas. Las mayores diferencias se observan en Cataluña y Madrid, donde la diferencia en las tasas de desempleo entre los que poseen educación superior y aquellos con un nivel de formación inferior al segundo nivel de Secundaria es de quince puntos porcentuales. En estas regiones, la probabilidad de pasar a formar parte de las filas del paro cuando se cuenta con bajos niveles educativos es aproximadamente tres veces la de las personas con educación superior".

Parece claro que en situaciones tan difíciles para la economía, en las que se merma de forma tan importante como en nuestro país la generación de empleo, la educación superior se ha convertido en un valioso as en la manga que todos los profesionales tienen que saber utilizar.

En este sentido, la formación de posgrado juega un papel muy importante en la estabilidad profesional, como concluye el estudio elaborado por EAE Business School, escuela con campus en Barcelona y Madrid, en el que se pone de relieve que al final de 2009 el porcentaje de desocupados entre los titulados universitarios que no tienen estudios de posgrado pasó de un 6,7% a un 9%, mientras que la tasa de paro de quienes sí los tienen se situó en el 5,1%. Es decir, los que han cursado un máster presentan casi la mitad de desempleo que las personas que dan por finalizada su formación tras obtener un título en la Universidad.

Más significativo aún es que en algunas comunidades autónomas se registre casi el pleno empleo entre los profesionales que cuentan con un posgrado en su currículo, según el mismo informe, y que durante 2009, un ejercicio especialmente duro en la destrucción de empleo, en algunas zonas haya disminuido el paro en este colectivo.

En Asturias, Castilla-La Mancha, Navarra, País Vasco, La Rioja, Ceuta y Melilla la tasa de desocupados con estudios de posgrado era del 0% al concluir el año 2008. En 2009, Andalucía, Canarias, Castilla y León, Cataluña, Extremadura y Galicia experimentaron caídas del desempleo entre la población activa con titulación de posgrado. Por el contrario, ninguna comunidad registró descensos del desempleo entre quienes no tienes este nivel de formación.

Todas las regiones presentan niveles de ocupación sensiblemente superiores entre los trabajadores con estudios de posgrado que la población activa que sólo cuenta con estudios universitarios.

Previsiones
El mercado de trabajo en nuestro país está atravesando una situación muy complicada, con niveles de paro que superan ya el 18% y que seguirán creciendo según la mayoría de las previsiones de organismos como la Comisión Europea y la OCDE, o los análisis de buena parte de expertos y las proyecciones de la Asociación de Grandes Empresas de Trabajo Temporal (Agett).

Pero las personas con mayor nivel de formación tienen más posibilidades de incorporarse al mercado laboral por primera vez, de encontrar un nuevo trabajo, de no perder el que ya tienen o de reciclarse en nuevas posiciones profesionales que les permitan permanecer en su empresa. Así lo avala otro estudio elaborado por IESE Business School y la firma de recursos humanos Adecco según el cual, mientras que entre las personas con estudios primarios el porcentaje de ocupados ha caído un 13% durante la actual crisis, entre los titulados superiores este descenso ha sido sólo del 2,6%.

Cuando se supere la actual contracción económica, los trabajadores de la nueva economía del siglo XXI, basada en el conocimiento, tendrán su mejor baza profesional en la constante actualización formativa y en la permanente superación personal. "Más del 80% de las tareas tienen complejidad y requieren un criterio alto, mientras que apenas el 20% precisa seguir sólo normas y procedimientos establecidos. Quizá por ello el Departamento de Educación de Estados Unidos haya calculado que cerca del 60% de los nuevos empleos generados en el siglo XXI requerirán habilidades que sólo tendrá un 20% de la población", explica José Manuel Casado, presidente de 2C. Algo de lo que se están preocupando los países emergentes, especialmente China, Brasil, India, Rusia, Corea del Sur y México, que están intensificando sus esfuerzos e inversión en la educación superior de sus jóvenes.

Así las cosas, tener una cualificación mayor que la titulación universitaria se ha convertido en condición imprescindible para aspirar a una carrera directiva. Porque el grado de formación de los ejecutivos supone, casi siempre, un factor determinante en sus trayectorias y más de la mitad en nuestro país tienen estudios de posgrado, según un reciente estudio de CVexplorer, una plataforma en Internet para empresas cazatalentos y de selección de profesionales de alto nivel. El 54% de los españoles de todas las áreas y sectores con puestos de responsabilidad ha cursado un posgrado o un máster.

Salario
También la retribución está condicionada por la cualificación. En el caso de los titulados universitarios con estudios de posgrado la diferencia salarial puede llegar a ser de 20.000 euros al año en puestos directivos, según datos del estudio de remuneraciones 2009-2010 de la consultora de recursos humanos ICSA.

En el inicio de su carrera profesional la retribución de los profesionales entre 24 y 30 años se sitúa entre 20.000 y 30.000 euros anuales, con una menor influencia de su titulación. Pero, a medida que aumenta su edad, experiencia y formación, las diferencias crecen. Un ejecutivo de más de 50 años con un máster duplica el sueldo de una persona de su misma edad con estudios de FP. La diferencia va de los 31.000 euros anuales de este último a los 85.000 que recibe un ejecutivo con estudios de posgrado.

El informe muestra también que la participación de directivos en másteres ha crecido en los dos últimos años. En 2007, el porcentaje de ejecutivos de primer nivel con posgrado era del 40%, mientras que ahora ha subido hasta el 50%, lo que coincide con los datos de CVexplorer.

También los mandos intermedios han elevado su formación: el 32% tiene estudios de posgrado porque, como se destaca en el estudio, han visto en ella una opción que les permite optar a un puesto directivo en el futuro. Los empleados sin posiciones de responsabilidad que escogen completar su formación con másteres también ha aumentado del 13% al 16%.

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