Empleo

Los países que más contratan

Publicado el 19-02-2010 por Montse Mateos. Madrid.

Nigeria, India, China y Rusia son los países con mejores perspectivas de empleo en el próximo trimestre. En Europa, austriacos, suizos y luxemburgueses son los más optimistas: entre el 73% y el 67% prevé incorporar profesionales. España es la última de la fila en el Viejo Continente: sólo un 31% de las compañías pronostica contrataciones y aumenta el número de las que despedirán en un futuro.

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El mercado laboral comienza a despertar de su letargo y, aunque levemente, ya apunta signos de recuperación. Por supuesto que con niveles de desempleo en España cercanos al 20% puede parecer un contrasentido, pero la opinión de más de la mitad de las empresas que operan en el mundo es optimista. Según el último estudio de Antal International, el 53% de las compañías está incorporando profesionales de nivel intermedio a sus plantillas, y un 55% prevé hacerlo en los próximos tres meses.

De las 6.000 empresas procedentes de 30 países que participan en la quinta edición de este informe trimestral, el porcentaje de organizaciones que están despidiendo a profesionales de este perfil ha aumentado de un 25% en septiembre al 28% de la actualidad, aunque el consenso general refleja que el siguiente trimestre caerá hasta el 23%. Estos datos auguran cierta recuperación global. Sin embago, por países la situación difiere bastante.

Las mejores perspectivas
Nigeria, India, China, Austria y Rusia son los países que mejores perspectivas tienen en el próximo trimestre: entre el 86% y el 70% de sus compañías incorporarán perfiles de nivel intermedio. Estas plazas toman el relevo de Luxemburgo, Bélgica y Filipinas que se situaban en los primeros puestos de contratación en el estudio anterior de Antal. En esta ocasión, en Europa, además de Austria, destacan por sus buenas perspectivas Suiza, Luxemburgo y Francia. En Suiza, después de unos niveles muy parecidos durante todo 2009, que iban desde un 20% al 35%, parece que los mercados laborales de mandos intermedios y altos de este país han tenido un incremento importante: el 64% de las empresas prevén aumentar su plantilla. Además esta confianza se refleja en el futuro, porque un 68% de las compañías seguirá esta tendencia.

Tony Goodwin, CEO de Antal International, afirma que para fomentar la creación de empleo hay que trabajar en la confianza en el sistema: "Los empresarios deben dar más oportunidades a los trabajadores y ser mucho más exigentes. El momento empresarial no permite dejar de hacerlo, pero también hay que involucrar al trabajador en los éxitos de la compañía. En algunos casos se debe reducir los salarios para que las empresas puedan fomentar este tipo de puestos. Esto ayudaría a reducir las cifras de desempleo".

Los porcentajes de contratación en Luxemburgo también han subido considerablemente respecto a la edición anterior: han pasado del 37% de septiembre a un 58% actual, son los niveles más altos del Oeste de Europa, junto con Austria. Por su parte, los despidos han disminuido de un 35% a un 29%.

No osbtante, Goodwin aclara que, pese al atisbo de optimismo de los datos del estudio, "la previsión de creación de empleo es muy limitada. La mayoría de las compañías están reclutando perfiles indispensables con una altísima cualificación, sin embargo, en el ámbito comercial las empresas siguen apostando por contratar profesionales que realmente aporten ventas y facturación a la compañía". Añade que gran parte de los reemplazos se producen en departamentos comerciales en los que el nivel de exigencia es más alto que nunca. Parece por tanto que los perfiles cualificados van a ser los más codiciados.

Este es el caso de Reino Unido, que posee una de las tasas de contratación más altas de Europa Occidental: un 82% de las empresas de energía incorporarán profesionales de nivel intermedio el próximo trimestre, unos buenos augurios que también se darán en las organizaciones de los sectores de tenologías de la información. En general, el país británico incrementa sus incorporaciones de un 50% en septiembre del pasado año hasta el 59% actual.

No obstante, a pesar de la subida de porcentajes de contratación, una consecuencia inevitable de esta crisis es un incremento en los niveles de despido: las compañías se están desprendiendo de los empleados que menos aportan. Goodwin comenta que en el país anglosajón el trabajo temporal cualificado es muy habitual, tiene una gran demanda y que de él se beneficia tanto el empresario como el trabajador. "Quizás España debería facilitar este tipo de contratación y evitar relacionarla con una baja cualificación. Una opción puede ser facilitar el acceso a licencias de contratación para que las empresas puedan fomentar este tipo de puestos, porque ayudaría a bajar las cifras de desempleo", recomienda Goodwin.

España, la última de la fila
España ostenta una de las peores perspectivas de Europa: sólo el 31% de las compañías pronostican incorporar ejecutivos en el próximo trimestre (un 8% menos de las que esperaban hacerlo en septiembre), mientras que aumenta el número de empresas que pronostican despidos: un 25% frente al 16% del anterior periodo. Para Joan Torrent, profesor de economía y empresa de la UOC, las previsiones de creación de empleo en nuestro país tampoco son optimistas: "En términos netos, en el segundo trimestre de 2010, la economía española continuará perdiendo ocupación, aunque por debajo de los registros del primer trimestre, básicamente por el efecto estacional de las contrataciones vinculadas con el turismo".

En su opinión, más allá de los registros coyunturales de un trimestre, hay que tener en cuenta que históricamente la economía española ha sido capaz de crear puestos de trabajo de manera sostenible a partir de aumentos del PIB superiores al 2%. "Con la crisis de confianza, es difícil entrever esta cifra de crecimiento durante este año. Asimismo, hay que tener en cuenta una cuestión poco comentada: el problema de la ocupabilidad".

Por otra parte Torrent señala que uno de cada cinco trabajadores españoles está en paro, y el segundo y el tercero de los mismos tiene importantes problemas para acceder a un puesto de trabajo, es decir, la disposición de las competencias necesarias para trabajar en la economía del conocimiento tales como idiomas, uso de TIC, polivalencia, flexiblidad, capacidad de innovación, etcétera. Brindusa Anghel, analista de investigación en la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), coincide con el profesor Torrent en que para fomentar la creación de empleo es necesario cambiar la mentalidad con respecto a la mano de obra y pensar en formación permanente que suba la productividad y permita ser más competitivos: "Para ello es necesario dotar a las empresas de gran flexibilidad interna que facilite los ajustes necesarios de la mano de obra de acuerdo a las necesidades de la demanda. Todo esto debe formar parte de una reforma profunda, además de dotar a los trabajadores de contratos que brinden más estabilidad en el empleo".

Gayle Allard, economista de IE Business School experta en mercado laboral, coincide en que "la confianza es una variable clave. No se invierte hasta que no existe confianza. El Gobierno tiene que dar una señal, algo que inspire confianza al empresario y al trabajador". Otra de sus propuestas consiste en convertir el Inem en una agencia de empleo real: "El sistema es caro. Existe mucho incentivo por no trabajar, en realidad ayudamos económicamente a los parados pero no se invierte en fomentar su empleabilidad. Hagamos un servicio público de empleo bueno y que realmente oriente en la búsqueda de un trabajo".

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