Guido Stein
Profesor del IESE y Presidente de Eunsa

Las gangas empresariales

Publicado el 25-01-2010 por

[foto de la noticia]

Qué haces esta tarde?”, le preguntaba el sábado pasado un amigo a otro en un gimnasio de moda de Madrid, mientras sudaban la correría que con otros se habían pegado la noche anterior. “Me toca arresto domiciliario: acompaño a mi mujer a las rebajas”. Por cierto, se ve a mucho padre buscando entre las ofertas de ropa para niños: ya era hora.

Efectivamente, por estas fechas somos muchos los que salimos a comprar en las rebajas, unos voluntariamente y otros por castigo. Los 95 euros que han calculado de media para cada habitante de España se me antojan escasos. Las reducciones en los precios son muy agresivas, con descuentos que superan cualquier porcentaje, por contradictorio que esto pueda parecer, y eficaces: están vaciándose los stocks. Me dicen colegas expertos que, a diferencia de otras temporadas, la gente ha encontrado verdaderos ‘chollos’, porque muchos productos de calidad no se han vendido en Navidad. Antes te arriesgabas a que determinadas piezas no llegasen a las rebajas. La crisis ha erradicado ese riesgo.

¿Por qué atraen las super rebajas? Parece que la pura sensación de haber comprado una ganga satisface tanto o más que el uso posterior que le demos; además, el precio reducido la convierte de por sí en perecedera: “Si se mancha lo tiro”.

El factor imitación tampoco es despreciable. Ahora queda la duda de si podemos esperar a que los precios se recorten un poco más pero, ¿cuánto? Venimos de una época de grandes márgenes, que muchos consideran abusivos en determinados sectores. Comprábamos sin fijarnos en el precio, con la música de give me two. Seguimos idéntico comportamiento, pero a precios rebajados.

Si se pregunta a representantes del sector del lujo si experimentan la misma tendencia, estos dicen que las rebajas empezaron hace mucho, y que el nivel del cliente es directamente proporcional al descuento que pide.

¿Qué pasa con las adquisiciones de empresas o de parte de sus activos? ¿Cómo operan las rebajas? En el terreno de las operaciones corporativas estamos en un momento dulce. Los vendedores entienden ya que el precio de sus empresas y activos depende de lo que alguien esté dispuesto a dar por ellos. No sé lo que dicen los manuales de finanzas, pero los hechos confirman que para distintos compradores, el mismo activo no vale igual.

Los compradores saben que las gangas existen. Las situaciones concursales han acercado de modo traumático las valoraciones a la realidad, y el que no espabile va a tener más realidad para digerir.

La rentabilidad es fruto de un quebrado donde el numerador son los resultados, y el denominador lo invertido para obtenerlos. Los primeros han caído, y quizá lo hagan más. Tenemos por delante unos meses singulares para mejorar los denominadores. No sé como sé cómo se reduce el paro que sufrimos, pero sí que ya hay quien está ajustando sus expectativas a la escasa demanda. Asimismo, conozco inversores fuera de España interesados en venir a las rebajas empresariales, pero no conozco a ninguno compulsivo.

De la historia se puede aprender; sin embargo, raramente lo hacemos.

Publicidad