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Se buscan expertos para predecir el futuro del mercado laboral

Publicado el 18-09-2009 por Tino Fernández. Madrid

Hoy resulta muy difícil encontrar un camino directo hacia un empleo seguro y los conceptos, capacidades y cualificaciones de siempre ya no sirven.

Katharine Brooks, experta en desarrollo de carrera de la Universidad de Texas, suele utilizar la teoría del caos para orientar a sus alumnos en el mercado laboral que se avecina, un entorno cambiante en el que, cuanto más se mira hacia el futuro, más difícil resulta encontrar una vía directa hacia un empleo estable. Juan Diego Casas, director del Área Técnica de Michael Page, confirma que "no hay ya un sector, área o función que determinen una carrera segura, como tampoco se puede hablar de sectores que hayan desaparecido para siempre".

Añade que "la forma de entrada en el mercado laboral cambia drásticamente. Antes era directa y sobrerremunerada, y gente con apenas cuatro o seis años de experiencia alcanzaba salarios muy elevados y responsabilidades altas". Frente a esto, Casas defiende "que los primeros años sirvan para ir encontrando el camino, pensando más en 'qué quiero ser' que 'cuánto quiero ganar'".

La mayor parte de trabajos que eran una garantía de éxito y seguridad a comienzos de este milenio han desaparecido de las listas de las ocupaciones que más crecen, y los trabajadores del futuro necesitarán no sólo las cualificaciones técnicas o profesionales tradicionales, sino otras adicionales. Resulta cada vez más complicado orientar a las futuras generaciones acerca del camino que deben seguir, porque el mundo del trabajo cambia mucho más rápido de lo que lo hacía en el pasado.

Esther Sánchez, profesora de Derecho del Trabajo en Esade, cree que es necesario incorporar la reforma sobre el modelo educativo. "En el Viejo Continente, al contrario que en el modelo de educación de Estados Unidos o el de algunas potencias asiáticas, no hemos trabajado suficientemente en la cuestión de las competencias, que son la base de la polivalencia profesional".

Cuando un joven se plantea qué va a estudiar, está tomando una decisión vital que tiene mucho de inversión en tiempo. El peligro de entender la formación como algo estático es el de encasillarse sin posibilidad de un trasvase posterior. Sánchez cree que, "más allá de los contenidos técnicos, resulta necesario un esfuerzo por cambiar esos conocimientos por habilidades –relacionales, organizativas, motivacionales, etcétera– y competencias. Da igual lo que se estudie; estas habilidades se obtienen con la madurez y la experiencia que aporta trabajar en diversos sitios".

Sánchez critica el hecho de que "en España no nos movemos ni rotamos demasiado. Uno de los elementos principales de la cultura del trabajo es quedarse en el entorno relacional, la ausencia de movilidad y permanecer en un puesto durante mucho tiempo. Se hace necesario un cambio cultural –que no llegará de la noche a la mañana– que destierre la idea de que es malo moverse, cuando en realidad el cambio enriquece, otorga habilidades y madurez profesional".

Jesús Echevarría, director de selección de Adecco Professional, coincide en el enriquecimiento que los cambios implican para el candidato, y asegura que hoy se busca el perfil polivalente, que asegura más posibilidades de enfrentarse a la incertidumbre. "Hace veinte años primaba la estabilidad, pero ahora el candidato es consciente de las reglas del juego y de la realidad de un mercado que cambia a un ritmo brutal. La estabilidad es necesaria, pero a los candidatos les interesa más el desarrollo del proyecto profesional".

Cristina Simón, decana del grado de Psicología de IE University, afirma que la dificultad para encontrar un trabajo seguro se da efectivamente si nos referimos a un empleo estable en el tiempo: "Resulta difícil orientar a los candidatos para que encuentren estabilidad en el mismo puesto, porque esta ha dejado de existir. Eliminada esa estabilidad, los trabajos tenderán a ser casi por proyectos. En los no cualificados habrá ciclos forzados por la dinámica del mercado y sólo los profesionales muy cualificados decidirán sus propios ciclos".

En términos de una posible orientación a los trabajadores del futuro –que ven un mundo en el que se aprecia cada vez más que uno construya su propia perspectiva de trabajo y en el que la lealtad a la empresa no es uno de los principales valores– Cristina Simón insiste en que "hay que hacer ver a los candidatos del mañana que el ‘colocarse’ se acabó; que las dinámicas del pasado desaparecen y los ciclos de permanencia en las organizaciones se acortan".

Salidas con... presente

Administración y Dirección de Empresas, Economía, Empresariales, ingenierías superiores de informática, telecomunicaciones y caminos, ingeniería técnica industrial, Química, Derecho y Medicina son, según un reciente estudio de Randstad, las diez carreras con más salidas profesionales en el actual mercado laboral. Son oportunidades con presente en un entorno cambiante.

La licenciatura en Administración y Dirección de Empresas ofrece una mayor integración en los departamentos financiero, de producción, comercial, en el área de auditoría o en contabilidad. Por su visión multidisciplinar también puede orientarse a la investigación de mercados, administración, marketing o recursos humanos. Para una experiencia de un año la media de salario puede llegar a los 18.000 euros brutos anuales en un junior.

Los economistas orientados a las finanzas, planificación de la producción, análisis de mercados y labores de asesoría y consultoría se sitúan entre los 17.000 y 21.000 euros brutos anuales al inicio de su carrera profesional, mientras que el salario de un perfil junior de un titulado en Empresariales ronda los 18.000 euros. Por lo que se refiere a los ingenieros superiores, el mercado laboral todavía presenta un grave déficit de estos en informática y nuevas tecnologías. Aunque sus salarios se han reducido, un junior puede percibir entre18.000 y 25.000 euros.

También los ingenieros técnicos industriales están muy valorados en el mercado, por lo que pueden alcanzar sueldos importantes con poca experiencia. Y los ingenieros superiores de Telecomunicación que, con un año de experiencia, pueden llegar a los 25.000 euros.

La demanda de químicos está vinculada a un gran número de sectores, y esto lleva a que el salario para un profesional con dos años de experiencia ronde los 24.000 euros, mientras que Derecho sigue ofreciendo oportunidades de empleo. Un titulado con tres años de experiencia se sitúa entre 25.000 y 30.000 euros de media.

El déficit de médicos en activo hace de Medicina un interesante nicho de empleo, igual que la Ingeniería de Caminos, donde se pueden alcanzar entre 32.000 y 35.000 euros con dos años de experiencia.

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