Publicado el 15-04-2009 por Amir Tarighpeyma, Director de Marketing y Ventas de ACT España
El objetivo del inglés en la empresa es, al igual que en cualquier otra competencia del profesional, ayudarle a destacar en su trabajo, potenciar su desarrollo y reforzar la imagen de su empresa en el mercado. Una clientela potencial de más de 400 millones de personas que hablan inglés le están esperando.
Hablar de verdad inglés se traduce en una mayor capacidad para aprovechar las oportunidades que se presentan. Una empresa en la que "no se habla inglés" restringe significativamente su mercado, tiene menos opciones de llegar a clientes en otras partes del mundo, ampliar su marco de colaboración con otras empresas internacionales y, por tanto, será difícil que pueda aumentar sus beneficios.
A la hora de competir, no basta el impacto del momento. La planificación a corto plazo incurre en numerosos errores que dejan profundas señales en la competitividad de la empresa. En el inglés, pasa como en el chiste del hombre que cae desde el piso 20 y en el décimo le preguntan cómo va. El hombre contesta alegremente "por ahora bien". La empresa necesita dominar el inglés para romper las fronteras de su propia comodidad. Enfrentarse a un mercado que le obliga a mejorar constantemente y a las exigencias de clientes de todo el mundo que pueden interesarse por sus productos y que se comunican en el idioma de los negocios: en inglés.
Es tiempo de oportunidades, de una gestión eficaz de los recursos, de una visión real y práctica del camino a seguir. Hoy y no mañana, es el momento de realizar el cambio que nos permita mejorar. Tenemos que obligarnos a salir del espacio de comodidad de una rutina adquirida en años de bonanza empresarial y arriesgarnos a superar el reto de nuestro papel en el mercado internacional.
Se trata de descubrir todas las ventajas que ofrece a la empresa un cambio de pensamiento sobre la necesidad del inglés para su evolución y supervivencia. Podemos contar con profesionales altamente cualificados técnicamente, productos de la más alta calidad y una atención al cliente envidiable, pero si no podemos comunicarnos y competir en el mercado internacional en su mismo lenguaje, quedaremos aislados.
Es el momento de pasar de chapurrear y malentenderse en inglés para abrir las puertas de la nueva competencia. Transforme su pensamiento y borre la idea que le atenaza "I can´t do it", es tiempo de oportunidades "I´ll try to do it", piénselo "I can do it". Es una mera cuestión de resultados, tiene una clientela potencial de más de 400 millones de personas que hablan inglés. Si usted no se puede comunicar con ellos, hay otros que sí. ¡Usted decide! ¡Yes, I did it!