DIVERSIDAD

Perdona bonito, pero la empresa me quiere a mí

Publicado el 06-03-2009 por Tino Fernández. Madrid.

Los estudios internacionales aseguran que las mujeres, a pesar de tener una gran seguridad en sus competencias, son un potencial aún sin explotar. No hay excusas para desarrollar sus capacidades, y los indicadores asocian el éxito empresarial a su presencia en puestos directivos.

Mujeres, y sobradamente preparadas... Así parecen sentirse las ejecutivas en todo el mundo. La mitad de las mujeres de negocios –y una proporción similar de hombres– considera que los desafíos que se les plantean no son suficientes, a pesar de sentirse seguras respecto a sus competencias y capacidades.

Seis de cada diez mujeres creen tener éxito o mucho éxito en sus carreras, y casi la mitad de las que se consideran exitosas señalan que desempeñan trabajos que les exigen ir más allá de las responsabilidades establecidas. Son algunas de las conclusiones de un estudio internacional de Accenture –Untapped Potential: Stretching toward the Future– realizado entre 3.600 profesionales de 18 países, incluido España.

El 81% de las féminas consultadas por el estudio asume responsabilidades adicionales y una mayor complejidad con el fin de impulsar su desarrollo profesional, y adquieren nuevas competencias que pueden ayudarlas a ascender al siguiente nivel; están dispuestas a considerar un nuevo puesto o función; o lo están a viajar por todo el mundo para hacer negocios, y buscan regularmente nuevos desafíos.

La mayoría de los entrevistados en España (67%) confía en sus aptitudes, por debajo de Brasil (87%). En Noruega se dan las menores dosis de confianza en este sentido, y el país nórdico destaca además por ser aquel en el que las mujeres se sienten menos exitosas con sus carreras, a pesar de que sea uno de los lugares en los que las políticas de conciliación están más desarrolladas.

También, curiosamente, los miembros de la generación de los Baby Boomers (nacidos antes de 1964) son los que se sienten más seguros acerca de sus perspectivas futuras de carrera, seguidos de la generación Y (nacidos después de 1974). Los más pesimistas sobre este punto son los nacidos entre 1965 y 1978, la llamada generación X.

Carmen Díaz, socia de Accenture y responsable del programa Human Capital & Diversity en España, indica que nuestro país también destaca –con un 76% (hombres 78% y mujeres 67%– en la confianza que los ejecutivos tienen acerca de sus propias habilidades o desafíos, superando a Francia (74%) e Italia (69%).
La experta considera que hay una correlación entre el éxito de las empresas y la presencia de mujeres en ellas. En este sentido, una investigación realizada por McKinsey refleja datos de la Comisión Europea que muestran que el 58% de las compañías que mantienen programas de diversidad son más productivas y cuentan con empleados más motivados y eficientes, y un 62% asegura que esos programas ayudan a atraer y retener talento muy cualificado.

Según McKinsey, hay una relación clara entre el rendimiento financiero, una mejor organización y el número de mujeres directivas en una compañía, y su estudio advierte de que "pocas mujeres llegan a ser ejecutivas". Añade que en la Unión Europea las féminas suman sólo el 11% de los miembros del cuerpo directivo de las empresas, y que en Estados Unidos menos de un tercio de las 1.500 compañías líderes tenían a una mujer en los principales puestos en el año 2006.

Además, la crisis económica podría aumentar en 2009 el número de desempleadas en hasta 22 millones, según el informe anual de la OIT Tendencias mundiales del empleo de las mujeres publicado esta semana. El estudio advierte de que "la crisis creará nuevos obstáculos en el camino hacia el crecimiento socialmente equitativo", y señala que de los 3.000 millones de personas desempleadas en el mundo en 2008, 1.200 millones eran mujeres. En 2009, la tasa de desempleo mundial de las féminas podría aumentar hasta un 7,4%, comparada con el 7% de los hombres.

Las proyecciones del mercado laboral mundial para 2009 muestran que la tasa de desempleo global podría incrementarse entre un 6,3% y un 7,1%. Para las mujeres, este aumento de entre 24 y 52 millones de desempleados supondría entre 10 y 22 millones de féminas en paro.

Según McKinsey, Europa tendrá un déficit de 24 millones de trabajadores en 2040. Aumentar la proporción de mujeres disminuiría esa carencia en 3 millones. El estudio de McKinsey, desarrollado entre 58.240 empleados de 101 compañías de todo el mundo, asegura que "aquellas firmas que tienen tres o más mujeres en el equipo directivo principal obtienen mejores puntuaciones en nueve dimensiones organizativas: capacidad, liderazgo, orientación externa, responsabilidad, motivación, coordinación y control, innovación, dirección y entorno de trabajo y valores".

Sobre la preparación de los ejecutivos en el mundo, Carmen Díaz hace notar la ventaja de los de países emergentes como Brasil, China o India, y puntualiza que "quitando estos, España queda en una posición honrosa".

La responsable del programa Human Capital & Diversity de Accenture en España añade que es en nuestro país donde los profesionales (68%) asumen más responsabilidades para fomentar su carrera, frente a Austria, Países Bajos o Reino Unido (54%).

Con estos datos, Carmen Díaz concluye que las españolas que ocupan puestos directivos "están preparadas, y ya no hay excusas para permitirles desarrollar sus capacidades". Añade asimismo que "hoy se observan pocas diferencias entre las competencias de hombres y mujeres. Hay un estilo de dirección típico de ellos y ellas, y estas últimas replican cada día menos el estilo masculino de dirigir". Además, Díaz destaca en las mujeres su especial capacidad para delegar y negociar, así como su confianza al tratar situaciones difíciles.

Sin embargo, el estudio muestra que los directivos españoles (contando hombres y mujeres) son los menos proclives (58%) –junto con irlandeses (57%) y franceses (64%)– a negociar las horas de trabajo, y también los menos partidarios de realizar esfuerzos para diferenciarse de sus colegas, junto con suizos y austríacos. Asimismo, los directivos nacionales se encuentran entre los menos dispuestos (42%) a viajar. Austríacos (44%), noruegos y suecos (45%) les siguen, mientras que los franceses son los más reticentes en este apartado.

La investigación de Accenture habla asimismo de "impulsores del éxito", como la tecnología o los programas de mentores. El estudio refleja que aquellos que se describen como "muy exitosos" en su trabajo lo son por confiar en el primero de los "impulsores". Los hombres son más proclives que las mujeres (70% frente a un 58%) a identificarse ellos mismos como “innovadores” o a adoptar la tecnología con rapidez.

Por lo que se refiere al mentoring, un 14% de las mujeres en puestos directivos acude a un mentor en busca de consejo profesional. No es la norma: El 57% prefiere a la familia, el 51% a amigos y el 50% a colegas del trabajo. Los mentores suponen para las mujeres en puestos directivos un impulso para pensar de manera diferente ante situaciones concretas, una posibilidad de detectar nuevas oportunidades y de identificar sus propias capacidades, o para incrementar su confianza.