Publicado el 06-08-2008 por
Enfrentarse a una entrevista de trabajo podría resumirse en "cómo venderse en 45 minutos como un profesional eficaz", siendo capaces de ofrecer a la empresa la solución que quiere. A simple vista, esta premisa puede ser motivo suficiente para ponerse nervioso, porque tendemos a pensar que nos falta información y que, por tanto, estamos ante una situación que está fuera de nuestro control.
Es un error pensar que la entrevista de trabajo comienza en el momento en el que te sientas frente al entrevistador, ya que existe un trabajo previo de preparación que es importante hacer. Vayamos por partes: es muy recomendable conocer, si es posible, la empresa por la que vamos a ser entrevistados. Intenta averiguar todo lo que puedas de ella: historia, origen, cifras de negocio, etcétera. Las fuentes de información hoy en día son muchas: la propia persona que te llama, la pagina web, Internet, prensa e, incluso, amigos y conocidos.
Es fundamental conocer el puesto de trabajo al que se opta: funciones, responsabilidades y objetivos. Toda esta información se recoge en la oferta de empleo o bien se puede preguntar a la persona que llama, siempre de forma discreta y sin parecer excesivamente exigente demandando información.
Conocerse a uno mismo da sensación de seguridad y autocontrol. Ten bien repasadas las fechas claves de tu curriculo, los cargos y funciones que has desempeñado, los motivos de salida de las empresas anteriores y los motivos por los que estás interesado en el puesto. Haz examen de conciencia, detecta tus puntos fuertes, piensa en los logros que has conseguido en cada etapa profesional, ten en mente ejemplos de situaciones exitosas y prepara una argumentación sólida y positiva sobre los puntos de mejora. Positivizar lo negativo es sencillo si explicas lo que aprendiste de esa experiencia y el por qué no volverías a cometer el mismo error.
- Cuando llega el momento clave, "la reunión", debes ser puntual e, incluso, llegar con cinco minutos de antelación.
- La apariencia física es esencial: la vestimenta siempre ja de ser formal.
- Mantén una actitud positiva y relajada.
- Es muy importante amoldar tu actitud y tu ritmo a la de tu interlocutor.
- Tus respuestas tienen que ser sinceras y, siempre que te sea posible, positivas. Responde siempre a las preguntas que te formulan, no ignores intencionalmente preguntas. Si no has entendido algo, pide que te lo expliquen.
- Sé convincente y positivo sobre los motivos de salida de tu empresa actual y de las anteriores.
- Al finalizar la entrevista, formula preguntas pertinentes acerca del puesto en cuestión, que te aseguren que el trabajo es lo que estás buscando.
- En cuanto a la retribución salarial deja que tu interlocutor comience las negociaciones y siempre mantente abierto a negociarlas.
- Nunca discutas con tu interlocutor, no hagas comentarios despectivos o critiques a compañeros, jefes o empresas en las que has trabajado.
- Evita también interrumpir reiteradamente a tu interlocutor y no escuchar.
- No mientas, porque sólo te servirá para ofrecer una imagen diferente de ti y te puede traer muchos quebraderos de cabeza si eres seleccionado.
Ser el candidato no seleccionado no significa no ser un buen profesional, sólo se resume en que la empresa en cuestión busca una persona con unas cualidades personales y profesionales que encajen en su cultura empresarial, por lo que en otra organización tu perfil puede ser el ideal.