Publicado el 04-06-2008 por R.G./ Madrid
Las organizaciones, al igual que las personas, pueden estar sanas, pero también pueden enfermar. De hecho, lo hacen con notable frecuencia, por lo que disponer de un elenco de patologías y de las terapias más recomendables para superarlas resulta esencial para ellas.
Mejorar el funcionamiento de las empresas es el objetivo de Patologías en las organizaciones, un libro escrito por tres especialistas en la gestión de personas y en el mundo de la empresa, que agrupa las principales enfermedades que sufren las organizaciones e indica la forma de curarlas.
Para sus autores -Javier Fernández Aguado, Marcos Urarte y Francisco Alcaide-, existen tres tipos de medicinas para aplicar el tratamiento: preventiva, curativa y paliativa. Si bien, por encima de todo está la voluntad de querer curarse.
El modelo Patologías Organizativas que recoge este libro de Lid Editorial responde a un interesante método de trabajo puesto en marcha por Fernández Aguado, que consiste en tomar al ser humano como paradigma para comprender lo que le pasa a las empresas.
Así como ninguna vida es eterna, en las compañías sucede lo mismo: unas son más longevas que otras, pero todas tienen un ciclo vital. Las organizaciones no se dividen entre perfectas e imperfectas -todas están necesitadas de un punto de mejora-, sino entre las que ignoran sus limitaciones y aquellas que las reconocen y tratan, en la medida de lo posible, de corregirlas.
Los autores del libro están convencidos de que el 50% de la solución a un problema pasa por hacer un buen análisis. En este punto recomiendan poner en marcha el modelo Gestión de lo Imperfecto, que permita visualizar con precisión lo que ocurre en la empresa.
Sin embargo, tal y como sucede con las personas, las empresas sienten también la tentación de automedicarse, lo cual puede ser recomendable para dolencias de tipo menor, con el fin de no perder tiempo y dinero. Mientras que las enfermedades más graves exigen acudir al especialista que, en el ámbito empresarial, son un asesor, un consultor o un coach personal.
Patologías organizativas
Los autores proponen una clasificación de las diferentes patologías como punto de partida:
Según el momento: pueden ser antes, durante o después de la gestación. Por ejemplo, "hay empresas que consiguen dar a luz pero, desde el inicio, la criatura (la empresa) presenta taras notables como resultado de una mala planificación del embarazo (no se han seguido hábitos saludables, como estudios de mercado, contraste con personas experimentadas, etcétera").
Según la edad: cada etapa (infancia, adolescencia, madurez y vejez) plantea problemas distintos: "El problema habitual de las empresas más imberbes suele responder a necesidades económicas. En las más adultas suele ocurrir lo contrario: sobra capital pero falta ilusión".
Según la gravedad: pueden ser leves, serias o muy serias. Algunas enfermedades se curarán guardando cama un par de días, mientras que otras requerirán una operación quirúrgica.
Según las posibilidades de curación: las hay curables, degenerativas y terminales. Los autores explican que hay patologías para las que de momento no existe solución, por lo que "habrá que suavizar las dolencias de la mejor manera posible".
Según la dolencia: pueden ser físicas, psicológicas y psiquiátricas. Se suele decir que las dolencias que más daño causan son las del alma; en las organizaciones, también es así.
Según la procedencia: existen patologías endógenas (internas) y exógenas (externas). Las primeras se dan, por ejemplo, cuando los puestos ejecutivos son ocupados por directivos incompetentes.
Según el tamaño y/ o la propiedad: las hay grandes, pympe (pequeñas y muy pequeñas) y familiares. "En las de mayor tamaño el problema radica a menudo en la burocracia".
Según la localización: finanzas, recursos humanos, márketing, organizativo, jurídico, estrategia, comunicación o informática.
Según el área de funcionamiento: propias del aparato respiratorio, circulatorio, nervioso o digestivo. Por ejemplo, el estrés, la ansiedad o la depresión son patologías del sistema nervioso.
Según la falta/ exceso de nutrición: ya sea de nutrientes plásticos, energéticos o reguladores. "Hay instituciones cuyo problema se centra en la falta de proteínas; no tienen una estructura financiera que dé respaldo al proyecto".
Según la frecuencia: pueden ser esporádicas, endémicas o epidémicas. Una muestra de estas últimas son "las patologías propias del sector de la construcción (donde existe el mayor número de accidentes laborales) o del sector de la sanidad (los profesionales médicos sufren de estrés más de lo habitual)".
Según la rapidez y duración: se dividen en agudas y crónicas. "Hay organizaciones que se descuidan y pierden algún cliente (empleado) por mala atención (trato) de algún empleado (directivo)", es decir, padecen una enfermedad aguda, que se manifiesta con rapidez y es de corta duración.
Según la propiedad: públicas o privadas. En esta última, "la lógica mercantilista -implacable en muchas ocasiones- impone prácticas que pueden dañar a las personas dando lugar a anorexias o depresiones institucionales".
Según la nacionalidad: pueden ser nacionales o multinacionales. "Hay enfermedades típicas de las instituciones nacionales -dejar las cosas para última hora- y otras que suelen tener lugar en las extranjeras -menor creatividad ante las dificultades-".
Según la finalidad: lucrativas o no. Las no lucrativas han sido, en algunos casos, "un medio para conseguir un fin personal a costa de terceros (los más desfavorecidos)".
Por último, y a partir de esta clasificación, el libro aborda 41 patologías, desde el alzhéimer hasta la sordera, pasando por la ceguera, la esquizofrenia y la obesidad.
Tras una descripción desde el punto de vista médico de cada una de estas enfermedades, se siguen los pasos propios de una consulta médica:
Diagnóstico: descripción empresarial del mal que aqueja a la organización.
Causas: explican los motivos que hacen brotar cada una de las patologías.
Síntomas: indicios que dan las pistas para descubrir qué problemas existen en la compañía.
Tratamiento: recomendaciones tendentes a sanar o aliviar la situación delicada que vive la empresa.