Indemnización por lesiones sufridas en un accidente laboral

Publicado el 21-04-2008 por

Se estudia el caso de una empleada que tiene un accidente de trabajo y solicita que se le abone una cuantía superior a la cobrada por las lesiones que sufrió. Tras sucesivas reclamaciones, el Tribunal Supremo resolvió la cuestión a su favor.

La empleada sufrió un accidente de trabajo que le fracturó la tibia y el peroné. Tras sucesivas operaciones, se consideró que tenía seis cicatrices permanentes no invalidantes derivadas de un accidente laboral y se le abonó una única indemnización. Ella reclamó, señalando que debe hacerse una valoración individual por cada una de las cicatrices y no una consideración conjunta de todas ellas. Dado que sobre asuntos prácticamente idénticos había sentencias contradictorias, se acudió al Tribunal Supremo, para que unificase la doctrina.

La Ley señala que en estos casos, el accidentado tiene derecho a una indemnización según unos baremos establecidos, que atienden a la tipología de las lesiones. El artículo 150 de la Ley General de la Seguridad Social ordena que las lesiones, mutilaciones y deformidades de carácter definitivo causadas por accidente de trabajo o enfermedades profesionales que, sin llegar a constituir una invalidez permanente, supongan una disminución o alteración de la integridad física del trabajador y aparezcan recogidas en los baremos establecidos, serán indemnizadas, por una sola vez por la entidad que estuviera obligada al pago de las prestaciones de invalidez permanente, sin perjuicio del derecho del trabajador a continuar en la empresa.

El tribunal señaló que las normas establecen que las secuelas se indemnizan (cada una de ellas) por una sola vez y que en los cinco primeros epígrafes del baremo se especifica e individualiza cada una de las secuelas que han de ser indemnizadas, así como las respectivas cuantías y que alude (en plural) a las cicatrices, por lo que la interpretación de la norma lleva a concluir que al expresar "cicatrices" se está haciendo referencia a cada una de ellas y, en consecuencia, el baremo ha de aplicarse con una valoración individual de cada una de ellas, cuya cantidad vendrá determinada por sus características.

Para que hayan de ser indemnizadas, es necesario que por sus características o limitaciones funcionales que producen, afecten de manera significativa al patrimonio biológico, pues de no ser así por su mínima entidad, no existiría daño indemnizable; cuando producen una deformidad antiestética, limitan la funcionalidad de la zona en que se hallan o son dolorosas. Razones por las que la trabajadora debe recibir una indemnización por cada cicatriz.

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